La ballena franca pigmea: características, reproducción y curiosidades - Diario CR
28 de enero de 2023
La ballena franca pigmea: características, reproducción y curiosidades
La ballena franca pigmea: características, reproducción y curiosidades
Animales

La ballena franca pigmea: características, reproducción y curiosidades


Este cetáceo es un misterio para los investigadores, pues sus avistamientos han sido tan escasos que apenas se sabe sobre ella. Vamos a repasar algunos datos interesantes.

La ballena franca pigmea: características, reproducción y curiosidades

Última actualización: 31 diciembre, 2022

Los cetáceos que pueblan las aguas más frías del planeta son, salvo algunas excepciones, grandes desconocidos. Es el caso de la ballena franca pigmea, similar a una ballena (en el sentido coloquial de la palabra) pero más cercanas a los rorcuales. Es la única superviviente de su género.

Estos gigantes del mar (enormes comparados con el humano, aun cuando su nombre incluye el apelativo de “pigmeo”) merecen mucha más atención de la que se les da. Por eso, en este espacio podrás encontrar una ficha completa sobre su biología, así que no te pierdas nada de lo que viene a continuación.

Taxonomía y características

La ballena franca pigmea (Caperea marginata) es una especie de cetáceo misticeto (es decir, con barbas filtradoras en lugar de dientes) de la familia Cetotheriidae y la subfamilia de los neobalénidos. Dentro de este último grupo se englobaban 2 especies, la ballena que nos ocupa y otra extinta desde el Mioceno, la Miocaperea pulchra.

Es el misticeto más pequeño con 6,5 metros de longitud y unas 3 toneladas de peso. Posee un cuerpo alargado y esbelto, con una pequeña aleta dorsal situada en una posición más caudal que otras especies. Presenta dos surcos característicos en la garganta que lo diferencias de otras ballenas.

Hábitat de la ballena franca pigmea

Este cetáceo se encuentra en una restringida franja geográfica que rodea las aguas del polo sur. También se encuentra en una pequeña línea que incluye los océanos Pacífico y Atlántico. Por tanto, se trata de un hábitat acuático y pelágico, de aguas muy frías.

Existen algunas pequeñas poblaciones en lugares excepcionales, como Tierra del Fuego y una pequeña región de Tasmania. Incluso, un estudio informó del avistamiento de un ejemplar en el hemisferio norte en la costa de Gambia, África.

No se ha hecho un seguimiento exhaustivo de la ballena franca pigmea, ya que los avistamientos son muy escasos y cuesta seguirle la pista. Se piensa que existen puntos críticos donde abunda el zooplancton y a los que acuden para alimentarse de manera más frecuente.

Alimentación

Los avistamientos de este cetáceo en lugares de alimentación han sido escasos. Por tanto, la mayoría de la información sobre su dieta proviene del análisis del contenido estomacal de ejemplares encontrados muertos. Como la mayoría de las ballenas misticetas, se alimenta de krill, pequeños crustáceos y zooplancton presentes en el agua.

Absorbiendo grandes cantidades de agua, las barbas de la ballena franca pigmea filtran el alimento. Posteriormente, el animal escupe el agua limpia.

Comportamiento de la ballena franca pigmea

Si hay algún aspecto desconocido sobre este mamífero es su comportamiento. Los datos son contradictorios, pues los avistamientos de grupos de ellos sugieren que se mueven en pequeñas asociaciones familiares. No obstante, la escasez de encuentros con ellas también hace que otros autores afirmen que tienen hábitos solitarios.

Por lo demás, se desconoce si realiza migraciones, cómo se comunica o si establece relaciones con otras especies. La mayoría de los artículos que se publican tienen que ver con avistamientos excepcionales o con su estructura ósea, que se diferencia notablemente de otras especies de cetáceos misticetos.

Reproducción

Este es otro aspecto bastante desconocido de la ballena franca pigmea. Se sabe que cada hembra da a luz a una sola cría, tras lo que se presupone son 10-12 meses de gestación. Decimos esto porque es un dato inferido de otras especies de cetáceos de tamaño similar a ella.

Las crías permanecen con su madre hasta su destete, que ocurre sobre los 6-12 meses de edad, dependiendo del ritmo de crecimiento del pequeño. Una vez comienza a comer por sí mismo, el pequeño cetáceo acabará por buscar su propio camino lejos de la madre.

Estado de conservación de la ballena franca pigmea

Caperea marginata.

Como podrás imaginar a estas alturas, los escasos datos que se tienen sobre la ballena franca pigmea son insuficientes para declarar un estado de conservación afinado. Por tanto, se ha colocado de manera provisional en preocupación menor (LC) en la lista roja de la IUCN.

No suelen ser objeto de caza por parte del humano, pero sí ha acabado como presa un par de veces en la década de los 70. Probablemente, la mayor amenaza a la que se enfrentan estos cetáceos es la misma que otros muchos, los encuentros fortuitos con barcos. Se han documentado casos de muertes por varamientos, otros ejemplares murieron enredados en redes de pesca y otros por choques contra embarcaciones. La actividad humana, sin embargo, es más bien escasa en el área de distribución que se le atribuye, ya que son aguas muy frías.

No está muy claro si esta falta de información sobre la ballena franca pigmea es un impedimento para salvarla (si es que estuviera en peligro) o un pasaporte para estar lo más alejadas del humano como puedan. En cualquier caso, este misterio de los océanos helados puede que revele sus secretos en algún momento.

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